Poemas, cartas, vida y obra de la autora. Un blog bilingüe

de Elizabeth Conte Chassin-Trubert.

sábado, 10 de diciembre de 2011

EMILY DICKINSON. CARTAS A T.H.HIGGINSON. (261)



261



T.W. Higginson


Para T.W. Higginson                                                      5 de abril de 1862        
                            



Mr. Higginson,
         Su amabilidad demandaba un más pronto agradecimiento- pero estuve enferma- y hoy escribo, desde mi almohada.
         Gracias por la cirugía- no fue tan dolorosa como yo pensaba. Le traigo otros- como Usted pide - aunque es posible que no sean diferentes-
         Mientras mi pensamiento está desnudo- puedo hacer la diferenciación, pero cuando les pongo vestimenta- ellos se vuelven parecidos, y torpes.
         ¿Usted preguntó mi edad? No he escrito versos- sino uno o dos- hasta este invierno- Señor-
         Tuve un terror –desde septiembre- que no podría contar a nadie- y por eso canto, como hace el Niño cerca del Cementerio- porque tengo miedo- Usted pregunta cuáles son mis Libros- Por Poetas- tengo a Keats- y Mr. y Mrs. Browning. Por Prosa- Mr. Ruskin- Sir Thomas Browne- y las Revelaciones. Fui a la escuela- pero en Su manera de decirlo- no tuve educación. Cuando Muchacha, tuve un amigo que me enseñó la Inmortalidad- pero habiéndose él mismo aventurado demasiado cerca- nunca regresó- Pronto después, mi Tutor, murió- y por muchos años, mi Léxico- fue mi único compañero –Luego encontré otro más- pero no estaba contento de que yo fuera su discípula- así que dejó el País.
         Usted pregunta por mis compañeros, Las Colinas- Señor- y el Atardecer - y un Perro- tan grande como yo, que mi Padre compró para mí- Ellos son mejores que los Hombres- porque saben- pero no dicen- y el ruido en el Estanque, al Mediodía- supera mi Piano. Tengo un Hermano y una Hermana- A mi Madre no le interesa el pensamiento- y mi Padre está demasiado ocupado con sus Legajos- para darse cuenta de lo que hacemos- Él  me compra muchos Libros-pero me pide que no los lea –porque teme que me sacudan la Mente. Todos son religiosos –excepto yo -y se dirigen a un Eclipse, cada mañana- a quien llaman su “Padre”. Pero temo que mi historia lo fatigue –Me gustaría aprender- ¿Pudiera Usted decirme cómo crecer- o eso no es transferible- como la Melodía- o la Brujería?
         Usted habla de Mr. Whitman- nunca leí su Libro- pero se me dijo que era un ser desafortunado-
         Leí “Circunstancia” de Miss Prescott, pero me perseguía, en la Obscuridad- así que la evité-
         Dos Directores de Diarios vinieron a la Casa de mi Padre, este invierno- y preguntaron por mi Pensamiento –y cuando les pregunté “Por qué”, dijeron que yo era mezquina- Y que ellos lo usarían para el Mundo-
         No podría decir mi peso -por mí Misma-
         Mi tamaño me pareció pequeño –leí sus Capítulos en el Atlantic- y probé admiración por Usted- Estaba segura de que no rechazarían una demanda hecha confiando en Usted- ¿Es esto- Señor- lo que usted pedía que Le dijera?
                                                                                    Su amiga,
                                                                           E- Dickinson.


        

[En tinta- El sobre dirigido a: T.W. Higginson. / Worcester. /  Mass. / Sello de la Oficina de Correo: Amherst. Ms Abril 26 1862.
         En su artículo del Atlantic Monthly Higginson, al presentar esta carta, dice que los poemas que la acompañaban fueron dos: “Tus riquezas me enseñaron la pobreza” (299) y “Un pájaro bajó por el sendero” (328). Pero después del estudio de los pliegues en las cartas y los poemas, las evidencias indican que Higginson estaba en un error. Parece que los poemas incluidos fueron: “Llegó un día en la plenitud del Verano” (322), “De Todos los Sonidos despachados por Doquier” (321) y “Los Vientos de Sur los empujan” (86). El escrito “Circunstancia” de Harriet Prescott Spofford fue publicado en Atlantic Monthly en mayo de 1860. La “Carta a un Joven Colaborador” escrita por Higginson cita a Ruskin y menciona a Sir Thomas Browne por el vigor del estilo. El comentario incluido en el artículo sobre “qué deliciosa y prolongada perplejidad es cantar e idear un decente atuendo de palabras…” puede dar razón a la frase de E.D. “Mientras mi pensamiento está desnudo”. Se ha pensado que el amigo que le enseñó la “Inmortalidad” era Benjamin Franklin Newton. Los dos directores recientemente le habían preguntado por su opinión, pueden haber sido Bowles y Holland.
         Aunque E.D. se refiere con frecuencias a los Browning, no vuelve a mencionar a Ruskin y sólo menciona a Keats dos veces (Cartas No. 1018 y 1034).]



Tomado de “Emily Dickinson, los sótanos del alma”. Tomo II. sus cartas. Editorial “El otro el mismo”. Universidad de los Andes. Mérida. Venezuela.




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